"Vive otros mundos"

Porque un suspiro en versos basta… un adiós, un te amo, un abismo, una penumbra; basta una palabra para adentrarse en otros Mundos.
“Mira a través de mis ojos y descubre mi perspectiva”

sábado, 19 de junio de 2010

Así es mía, ella

Y de todos eres mi preferido, Caoba Hondureño te elijo.
Tus semillas recitan el sortilegio hacia mi edén de ensueño;
danzan el enigma en mi rostro, giran y giran con el céfiro.
Relegas la urbe mientras atenúas el esqueleto de mi cuerpo.
Ya no coexisto, solo existe mi esencia plena. ¡Qué sosiego!

Así es ella, como el Caoba Hondureño.

Así es ella, como una noche de aguacero.

Desde el éter raudas gotas velan celosamente el ambiente;
a cada planta miman y con primor el esplendor le inspiran.
Depuran lo pusilánime que la lobreguez esconde sin vida,
y atemperando la acrópolis suscitan aromas de gratitud divina.
En un todo son aguaceros que en las penumbras me purifican.

Firme elemento que das vida sostenme con savia, tierra mía.
Matriz de mis pasos por ti forjé lo que en mis sueños idealicé
y te pido, únete a mis desplomes, fuerte en cada golpe.
Compañera, camino; tu seguridad embelesa cada miedo caído,
nutriendo de verano, cada grano en ti se vuelve más humanitario.

Así es ella, como la tierra que da vida.

Así es ella, como el ávido deseo.

Un fogoso escalofrío acaricia con cosquillas mi monte de Venus,
esas vehementes ganas me afanan al observar tu sublime cuerpo:
caudalosos tus cabellos, tan diáfanos ojos exponen tus adentros,
tus pezones punzantes seducen mi boca, incitante es tu cuello,
y tus piernas son los senderos al cáliz que alimentan el ávido deseo.

Cual sinfonía de sirena cada nota cautiva y de ilusiones maravilla,
bendecida voz a los querubes emboza, a los mortales levita;
el casto arte por pocos trabajado en ti fue infundido y otorgado.
De un regocijo se sienten mis oídos con el ímpetu de tu espíritu,
siempre acompañado desde el empíreo por coros divinos.

Así es ella, como una sinfonía de sirena.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 18 de Junio de 2010

martes, 8 de junio de 2010

Añoro en Averno

¡Tártaro! tanta mácula y ante el Olimpo te vendes fausto;
sublimas el pecado encolerizando el poderío en tu canon.
Tú cegaste en dilatado placer al penetrar con podre de hiel
aquellos que disuadí y de las fauces de cancerbero comí…


… y mi psique fue cianuro bebido por mi cuerpo impuro.


Rememoro, me entumeciste en este infierno de enclaustro,
a una cuarta me poseíste en aire. Entonces te sentí, Hades.
Mis pestañas heladas auguraban en vano el sitial de artimañas;
mas me halle bajo un libre albedrío sin desmán subyugada…


…que idiota pusilánime, entre cenizas mi sonrisa dislocaba.


Me hundí en inmundicia de almas, esas del río Aqueronte;
y mi cuerpo aferrante a la vida se extasió en pasado, sin nombre.
Pútrida sentí lo que dura una flor de otoño en morir,
sentí el soplo sobre la inmensidad que una noche de enero viví…


…creí respirar la íntegra frescura del mar. Respiraba óbitos.


Averno de Dante, averno mío; pareces estar, y de pronto no.
¡Que musas reflejadas en mis pupilas! las ondas musicales
que de olas florecían, exaltando la penumbra más punzante
de la noche misma; cual fondo de invidente en sus ojos, de día…


…y el firmamento se trastocó en océano; y elevó el navío.


Centellas embelesaron mi vista, hacia ti, luna cautiva;
se describían como flamantes lienzos, aquellas playas benditas.
Aún percibo casi real, esa sonrisa diurna sobrecogida
al revelar de las rocas impetuosas caricias que el mar concedía…


…no apures, tórridas tinieblas, déjame añorar con sutileza.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 23 de Febrero de 2010

Cautivador valle

Emanaron agudas como aspergiendo de fulgor
lozanas lágrimas, que a contraluz resbalaban
y por mis mejillas delataban un vestigio de alegría.
Aparecieron como intérpretes señeras pero sutiles,
por vez primera de un alborozo irreprimible.

Mi corazón ansiaba anidarse en mis pupilas,
desasosegado, latía por el deleite que no veía;
parecía vivir lo que mis ojos inverosímil percibían.
Poco a poco me fui anquilosando ante el encanto
que infinito y vasto sobre mi alma se fue posando.

¡Caracas! Esplendorosa ciudad que anonadas expectativas;
despojada del tiempo te viví perpetua, inefable belleza.
Entumeciste todo a mí alrededor implorando atención,
protagonizando esta noche un desboque de delirio y pasión.

Poseí tu colina, esa que inmersa de lobreguez se distinguía,
como un trazo de carbón en un lienzo blanquecino
que aunque ínfimo, colosal abarca los sentidos.

Deploré cada destello; de presencia millones habían;
pude discernir lo trascendental de los seres que te habitan
y tras utopías alucinar la figura de individuos.
Ellos son, y mantienen en arcano sus fantasías.

Tras la pesquisa insaciable de admirar toda pizca
se reveló de tu noreste un sendero altruista;
él, me encauzó entre parpadeos a tu firmamento.
Lo se, pido perdón por desvanecer y colarme en tus vientos.

Troqué mi bálsamo al inhalar de ti la esencia virulenta,
divina, pero tan intensa que vislumbró mi demencia.
Y con el aire ajusté tu cadena. A la negrura te entierras
camuflando la opulenta riqueza de naturaleza.

Te vertí en el calor brioso de mi vientre,
destilando frenesí te amé embriagada de vehemencia,
la misma madrugada que comprendí mi existencia
al ser y hacer mía mi alma de complemento ¡perfecta!


Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 31 de Julio de 2009

Enigma celestial

Niña intimidada en tus labios fenece el tiempo,
suspendes en sumo, latidos de estruendo funesto
e incitas al empíreo a bordar tus sueños furtivos;
cesas el agite inerte del hálito inconsciente
al gozar del ave rapaz de la inmortalidad.

Lo sientes, pero te has pasmado indeleble,
y en tu ijar el aura se vislumbra vehemente
al abominar la desidia que mueve cada idilio.

¡OH Niña! Niña de espíritu, mujer de camino.
¿Por qué doblegas tus tobillos y desistes en el hombrillo?
¿Por qué enajenas tu vida sabiéndola perdida?

Pareces pincelada por el delicado ángel alado,
cuando al desnudar tu alma ante tal existencia
y eximir del pasado tus nocivas vivencias,
reflejas el deleite que ella en ti vierte.

Su voz es un manjar que te hace excluir la gravedad,
es un caudal que suprime de tu piel las impurezas,
es un fino hilo de hielo que toca tu espalda y te estremece en seco,
es el infinito cuyo origen se halla en tu ombligo.

¡OH Niña! Niña de espíritu, mujer de camino.
Reconoce que ante ella tú has sucumbido.

Emerges súbitamente del colapsado Mundo falso;
“te disipas, te anulas, te dispersas, te pierdes”,
eso infieren las embelecadas piltrafas corrientes
que ignoran la veracidad del paraíso preeminente en tu mente,
ese, que ansías compartir y como eje de su vida difundir.

¡OH Niña! Niña de espíritu, mujer de camino.
Ansías amarla y sepultar imposibilidades en un eterno suspiro.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 21 de Junio de 2009

Sinfonía ocular

Existen miradas…

Miradas perdidas, afligidas, acongojadas, desterradas y acometidas
danzando en un padecimiento fúnebre de heridas vivas;
se hallan sumergidas y ante su vista el Mundo se disipa.
Incluso de espalda su pesadumbre fatiga cualquier alegría.

Miradas opacas, adustas, iracundas, impenetrables y frígidas
no alcanzan tocar el control y lo sienten recóndito en el empíreo.
Se mantienen por el filo de la inquina desterrando la vida;
socavando la necesidad nociva de destruir fantasías.

Miradas tímidas, frangibles, ensimismadas, sutiles y retraídas
sobrellevan dentro de su obscuridad quimeras incontenibles;
y aunque incapaces son de corporificar e impeler lo sentido,
se alimentan de las esperanzas que se forjan en su hígado.

Miradas luminosas, deleitables, dichosas, diáfanas y castas.
Rocían el motivo con la sutileza que brinda cada suspiro,
acariciando los colores que emanan un acogido regocijo.
Son armonía patente posando en cuadros de ensueños vivientes.

…y otras tantas que andan aflorando de la hondura del alma;
invidentes, logran ver el Mundo más allá de lo que pueden.
Ellos, observan lo imperceptible de cada punto, desmesurado.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 3 de Mayo de 2009

Numen

Muchas piezas vagan remotamente por mi cabeza
creando una conjetura que se enmaraña en mis ideas.
Eminente, responsable eres de esta erótica demencia;
mas objetar no puedo, tú dominas todos mis pensamientos.

Veladas solitarias pasaron difusas entre cada penumbra
siendo cómplice indeseable de la ignorancia de tus labios,
idealizándote anonadada tras la simbiosis de mi ventana;
así te idolatraba, omnipresente, omnisapiente
cual luna nueva que en fase oculta todo lo pretende.

Te conservaste inerte en mi conciente por no pertenecerme.

Pido perdón por las saturadas veces que convidaste mis fantasías
en las que impune recorría tu boca con la mía,
esas que me inmolaban al palpar la tangible realidad
puesto que inverosímil te he convertido en mi verdad.

Quiero ser el puente que te lleve a ese mundo sumo,
el prisma que desborde de color tus momentos mas oscuros.
Permíteme tatuar tu cuerpo y mimarlo con caricias y besos;
cobijarte con mis fuerzas cuando sientas sucumbir sin resistencia.
Mi doncella excelsa tan solo pretendo ser tu princesa.

Como Safo a sus discípulas majestuosos poemas atribuía
hoy numen de mis versos cabal te has vuelto
y cual deidad acaparas aflorando mi susceptibilidad
una invectiva entre Venus y mis rimas.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 1 de Marzo de 2009

Indeseablemente mía

Hoy sucumbo en tu lecho inoculada de fluido veneno,
deleitada del magistral goce que le brinda tu boca a mis senos,
sofocada por el placer vehemente que dentro de mi se vierte,
desbordada en el humor acuoso nacido en cada uno de tus poros.

Sin sumisiones, con poco detalle, convidas al sanguinario “Ares”
e incitas a Deimos a que continúe esta velada de solaz fúnebre;
porque implorando se promovió este desgraciado encuentro
e implorando, así mismo, debe culminar esta aberración de momento.

Se entrometen muy oportunos en nuestros besos, los recuerdos,
que acentúan mi debilidad y fortalecen tu estadía en el tiempo;
tus amantes, los que hacen a tus sentidos estremecer en sus dedos,
a ellos les tengo aversión por no haber confabulado lo bueno.

Impune aparentas como el silencio tras un grito de guerra,
culpable eres como la sangre, que seca, evidencia al marcial caballero.
Y se puede notar la desidia con la que sostienes mi vida
si al instante te doblegas y reduces el costo de mi cuerpo en venta.

Entonces llega, porque siempre llega ése, el término,
bordando en mi piel la alegría, sin duda, efímera.
Los colores se difuminan ante mi mojada vista
confundiendo el terreno que cabizbaja tanteo…
… buscando tu regreso.

La soledad, tan fría, tan humana, tan mía.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 2 de Enero de 2009

Yo

Hilo traslucido que danzas en la tela fina de los labios
de ti penden en segundos poco más que tus pecados
queriendo ser encubiertos tras rojas gotas en el pavimento.
No te ahondes en la tierra que igualmente flotarán tus penas.

Y eres lo que el infierno al cielo, y obtienes lo antagónico a tus deseos.
Divagando con escasa sabiduría reposas la lava enardecida
de eso que al inicio de los tiempos fue nombrado músculo pasmado.
No te vuelvas al camino que de intenciones se hizo y se ve en el olvido.

Injuriosas palabras son las que osas decir, difusa poetisa;
enalteces tu talento exaltando a la vez extrañas carencias
como Lucifer cree reinar al contener en su ser raíces de perversidad.
¡Qué demasía! desdichada alma que se halla sin saberlo perdida.

¿Por qué vacilas ante situaciones de intimidad selectiva?
Lo sabes, ocasionalmente revuelves y con perplejidad obtienes sostenes;
te dejas llevar por melodías que reviven pasiones sentidas
impregnando tu alcoba con el sudor de las musas en unión divina.

Ni excedas el pensar ni limites el raciocinio, busca el equilibrio.
Expandiendo el término de lo errado no sacrifiques lo vivido
y te perderás en los placeres tentativos del amor soltero, sin juicios.
Eres la singularidad perfecta de esta culpable, una más en la Tierra
y dictaminando mi condena tú te encadenas.


Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 23 de Noviembre de 2008

¡Ella! y la pequeña

Esa pequeña se encontraba rodeada de un mar superficial
que sus ojos creaban, aflorando, el ahogo sentimental.
Arremetían los demacrados dedos una maraña de tersos cabellos,
danzando desgraciados, el infortunio de su desolada dueña.

¡Ella! La sublimidad de su aura la dotaba de inmensidad,
y las palabras en sus labios se tornaban en tenues melodías.
Desbordada de gracia sostenía sin saberlo, esperanzas ajenas
que se trasnochaban tras la incógnita del valor que poseían.

Y ¡Ella! era la suerte adversa de la pequeña.

La pequeña se esforzaba y plantando ilusiones en sus propios sueños
se disolvía el secreto; se alejaba inconciente de ser su sustento.
Y pensaba, y sentía, y no entendía, y luchaba, y perdía, y decaía.
Experimentaba sensaciones de la intensidad del viento, sin quererlo.

¡Ella! dormía al tranquilo ritmo de sus fantasías, en su vida;
ignorando realidades que la pequeña hacia para mantener la cercanía.
No comprendió aquella tarde palpablemente mortal en Altamira
que la gente consumía la intimidad que la pequeña tanto quería.

E imaginaba su faz junto a la de ¡Ella!, sus besos acelerando el momento;
pero caía desquiciada en puros cuentos, parecía demente por completo.
Es posible que el alma necesite de esa presencia al instante de conocerla,
mientras ¡Ella! no percibía la misma necesidad de la pequeña.

Esa chicuela exhortaba a lo sobrenatural para obtener el afecto ideal,
ese que solo ¡Ella! mantenía tan intacto y desbordante de vitalidad.
Sustituyendo sueños de almohada por anhelos tan cercanos como imposibles;
la pequeña era presa de algo tan táctil como sublime.

Ahora ¡Ella! maneja serenamente los hilos del títere;
el títere sigue con placer los impulsos de su sentir, dirigidos por ¡Ella!.
Los olores que conforman a ¡Ella! envuelven a la pequeña,
y la pequeña por siempre estará cristalizada para ¡Ella!.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 10 de Septiembre de 2008

Se aman

Se observan, de lejos, e inmediatamente ocurre un destello.
Sin quererlo sus labios se curvan haciendo único el momento
donde al parecer entre sus pupilas no hay cabida para el resto.

Se acercan, poco a poco, burlando irónicamente las diferencias.
Van sincronizadas cual noche con su mañana
guiadas por un cosquilleo de miedo que las revuelve por dentro.

Se aceleran, sus corazones, dan rienda suelta a sus emociones.
No lo creen, lo que sienten, y se desnudan con la mente,
y se voltean, se alejan, se dicen adiós y se congelan.

Se buscan, en silencio, siguiendo al perfumado viento.
Caminan impotentes desafiando la cólera que las arremete
pues el bufón destino se empeña en ausentar sus caminos.

Se pierden, antagónicamente, engañadas por el afán impulsivo.
Están sumergidas, ahogándose desesperadamente con cada grito,
notando al expulsar el aire como se les va la vida en un instante.

Se encuentran, casi muertas, en un estado de profunda inercia.
Y revive esa aura ávida que entre ellas persiste;
alterando como gotas heladas en el desierto, sus temperamentos.

Se ilusionan, permitiendo, dándole espacio a un nuevo sentimiento;
arriesgando el solitario ayer por un acompañado amanecer.
Viven afuera del Mundo alucinando un renovado rumbo.


Apoyando el amor sin límites y la cultura lésbica.
Por un Mundo sin discriminación.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 24 de Julio de 2008

Mundo Propio

Suspendida en mi alcoba, entre mi cama y el suelo:
en la “NADA” no hay quien turbe las aguas de mi alma.
Puedo lentamente, respirar serenidad y apaciguar el lugar,
ubicando palpitaciones por cada estímulo, sin razones,
que permiten protagonizar mi sentir y desplazar el porvenir.

Y voy mas allá; nublando lo insípido que me rodea,
tal ves queriendo burlar un poco a este Mundo de ruleta.
Miro detalladamente el ambiente del momento
notando que nada observo, solo yo y mis sueños con deseos.

Sueños con vida propia que tropiezan con ellos;
ellos, los humanos, que invernan en pozos de excremento.
Manipulan las mentes putrefactas que llegan a sus dedos
dirigiendo al abismo profundo todos sus anhelos.

La distancia acortada que corre el riesgo de ser olvidada,
y el cuerpo impuro que se encuentra inmóvil casi del susto
penden involuntariamente de mis sentidos dementes
que juegan libres en el paraíso ilimitado de la naturaleza amada.

Gotas pudorosas tomadas frágilmente por el viento,
alivian con su abrazo a retoños y plantas ya cansadas;
mientras un regio vendaval envuelve a un matorral
llevando consigo flores de exquisitos olores.

Formo parte del instante que poco a poco recreo;
y aunque lejos del camino diario para muchos parezca,
yo no necesito dar pasos ni atravesar fronteras.
Rienda suelta a la magia e ideas y ya estoy donde quiera.


Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 18 de Julio de 2008

Sálvame

Ámame detrás de la Luna, donde el Mundo pose a nuestras espaldas
y el infinito cielo cubra con su inmensidad nuestros cuerpos, cual sábana.
Volemos por los rincones de la sombra que envuelve el Universo
para poder observar con detalles cada surco de tu alma y de tu cuerpo.

Quiéreme cuando me quite el maquillaje y descubra mi rostro cansado
y búrlate del tiempo que se ha quedado atrás de mí, agotado.
Secuestremos las horas atando cada segundo al pie de la cama
para que tengan que presenciar nuestro acto de amor sin mencionar palabra,
detenidas por la inmortalidad, enemiga del final y fiel amiga de lo eterno.

Ayúdame a escapar de éste, mi castillo de cristal alguna vez soñado
que ahora está quebrado por mis tantos tropiezos, algo remendados.
Cose con hilo de seda las heridas de mis pies blancos y delicados,
que están ensangrentados por pisar mi propio corazón en pedazos.

Sujétame a un suspiro de caer desmayada en el piso
y muéstrate sumisa a los gritos de tus labios, que mueren por tocar los míos.
Cántame una canción de cuna mientras me meces en tus brazos de luna
y dulcemente decora con tonos de algodón ese cuarto lleno de ilusión.

Rescátame de la enredadera de creencias que tengo en mi cabeza,
pues guiándome de mil sentimientos falsos sin saberlo, me voy destruyendo.
No dejes que confunda la sublevación de tu olor con el de otra persona
y una vez más marca mi cuello con tu aroma, ese que me vuelve loca.

Si tus noches se ven invadidas por el recuerdo de lo que fuimos un día
y tu mente no deja de ser acosada por mi presencia ya vacía,
sálvame de este presente que yo misma creé sin saber por qué
y no dejes que siga con esta obra de teatro sin venta en las taquillas.

Guíame por tu camino que el mío fue borrado y enviado al Limbo,
no solo por mi destino sino también por mis propios actos destructivos.
Tú puedes ser la única heroína de esta vida que se quedó sin alegría.

Sálvame del prototipo de chica mal diseñado desde niña…

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 26 de Abril de 2008

Guzmancismo sin Guzmán

A mitad del siglo XIX un gran líder se nos presenta,
paternalista, autócrata e inteligente, un caudillo de primera;
pues mas que Antonio Guzmán Blanco, ser, nadie pudiera.


Septenio, quinquenio y bienio tres períodos de gobierno,
regidos todos por Guzmán, mas no presente en ellos por completo;
pues estar cuando se es ausente, difícil es, mas no en este cuento.
“El Guzmancismo sin Guzmán” es la muestra de esto.


El progreso venezolano fue la prioridad en sus gobiernos
y bajo la excusa del perfeccionamiento, aprovechando el momento,
realizó innumerables viajes a países extranjeros.


Dejando encargados del país a líderes que le convinieran,
mas pronto que tarde siempre salía en el primer vuelo que pudiera
mientras aquí, la disputa crecía entre caudillos, generando guerras
y provocando ideales fracturados, aunque a simple vista no se viera.


Aunque a fuera del país pasara Guzmán gran parte de su tiempo,
algunas de esas veces hay que reconocer, eran a favor del pueblo.
Pero...¿No se cae en abuso cuando es muy seguido lo poco querido?


Estatuas caídas hablan por si solas y reflejan en todas el mismo retrato,
cuando a su vez protestan también observando el agravio.
Y el Clero, mantiene sus manos atadas, ya rotas, por querer liberarlas;
pero en el gobierno uno solo manda, mientras que los demás acatan.



Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 22 de Febrero de 2008

Dibújame

En la esquina más profunda de tu cuarto reposo algo más que mis párpados;
una postura burlona ante reglas de estética juega con tu presencia.
Sonrisa fracturada un poco inundada te reta a que materialices el momento
y con un lápiz te invita a que calques cada átomo de este cuerpo.

Dibuja mi rostro, inexpresivo, sutilmente disfrazado de caminos;
colorea mis ojos, si es que puedes con tanto delineador y brillo.
Sombrea mis labios que pálidos están, desnudados al frío
y bordeando mis cejas ofréceles una carretera sin desvíos.

Dibuja mi cuello e imprégnale de un perfume tan libre como el viento,
borra con sutiles sueños las imperfecciones que abunden en mi cuerpo.
Continúa con mis blanquecinos brazos e imagina al ritmo de cada trazo,
copos de nieve que congelan mis problemas y refrescan mis venas.

Dibuja mi ombligo, pequeño, escondido, de poca gracia pero significativo
y coloca un beso que le de luz a ese punto poco notado por el resto.
Mis manos, largas y esbeltas como las de una pianista predilecta
reflejan un sueño frustrado en cada festival de pianistas destacados.

Dibuja mis piernas, poco delgadas, algo rellenas, no del todo perfectas.
Nublaré mis complejos para que puedas pintar sin rodeos
la parte de atrás de mi cuerpo, bien dotado y mal retocado,
pero bastante deseado por quienes logran soñarlo.

Dibújame completa, creando una esfera que me muestre repleta.
Cada lunar complementa los secretos que hoy se resbalan por el techo
y que reflejan en tus pupilas una figura de ángel estático y sin vida;
porque aunque me observes en perfecta armonía, en calma y tranquila,
yo solo estoy ida; mostrando lo que todo el mundo cree ver,
ocultando lo que nadie logra entender.


Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 2 de Febrero de 2008

Renacer Penumbral

Abro mis ojos, parece que el despertar me llena de oscuridad;
el frío sombrío llega a mi mente susurrándome lentamente
suspiros que vienen y van y me llevan seguidamente
hasta el filo de mi balcón, donde te encuentro, luna de ingenuidad.

Comprender que la inmensidad de la noche me trajo ante ti
sería suficiente para cualquier racional que se basa en lo normal.
Necesito tu luz, tu blancura, tu estela de vida que sobre mí radica,
para poder revelar mi interior y nutrirme de tu resplandor.

Eres magia, brillo, eres simplemente ese disco de plata que me rige;
y sigo observándote, sin voltear como en fase de hipnosis.
El frío congela mis párpados y tú, bella luna te apoderas de mi ser
llenándome de aire y elevándome hasta el renacer.

Durante tres fases te muestras sin tabúes ni sorpresas;
simplemente pura y radiante guías a los seres amantes.
Inspiración eres para muchos que te seguimos sin rumbo fijo
y tú, silenciosa respondes con líneas y versos repletos de sentimiento.

En una cuarta fase donde no se aprecia tu pálida cara
yo te siento parpadear en el infinito cielo de penumbras;
te escondes tras un traje invisible ocultando tu faz nocturna
para a los vivientes engañar y cuidar de ellos a oscuras.

Y aquí estoy, viéndote presente sin estar anunciando que algo va a pasar;
luna nueva te encuentras dispuesta a sobre mi impregnar tu esencia.
Mientras muchos humanizan su interior tras el efecto de la luna llena
yo no necesito tu presencia para mostrar lo que dentro de mi gobierna.

Mi pupila va cambiando de color y mis vértebras de posición;
un solo respiro, es inevitable con mis uñas no rasguñar mi vestido,
bruscos movimientos; y me revuelco por la tierra sin control de mi cuerpo.
Sucedió de nuevo, en una chica búho me convertí sin remedio.

Y es que la cautela, la noche, el detallismo, la sabiduría,
son solo sinónimos de lo que conforman cada átomo de mi vida.
Por eso tú, luna, siempre regirás mi verdadero yo, revelando una vez por mes
un búho interno que refleja las verdades ocultas en mi ser.


Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 17 de Diciembre de 2007

Labios encontrados

Ubicados en el espacio del resto tomamos el tiempo,
elevando cada segundo a su máximo encuentro.
Cada elemento se une y forma nuestro complemento
logrando que el relleno sea solamente eso.

Un cruce de miradas eterno en donde te siento;
cada átomo de mi cuerpo que gira suspendiéndome en el viento;
tú, yo, lo inexistente que se crea con nuestro sentimiento;
energía envolvente nos atrae acercándonos lejos.

En tu boca se dibuja una sonrisa, en mis ojos se refleja una fantasía;
en tu vista se dilatan tus pupilas, en mis labios se pronuncia una poesía.
De pronto el impulso interrumpe nuestro encuentro
precedido por la muy necesaria incomodidad del momento.

Mi mente se bloquea por completo y cede su puesto
dejando que el impulso y el deseo gobierne nuestros pensamientos;
sin darnos cuenta nuestros labios tienen un acercamiento
creando una sensación que nos lleva hasta el cielo.

El beso se derrama como caudal de miel por mi boca;
ya no te veo, ya no te escucho, ya no te huelo, ahora solo te saboreo.
Tus labios suaves como cual tela de seda
me hacen adicta a esa dulzura que tanto me llena.

Al rozar tu boca una chispa recorre todo mi cuerpo,
inevitable es no morderla, la provocación se alía con el deseo;
rápidas palpitaciones dibujan el camino de nuestros besos
y nos muestran en cada desliz la ingenuidad hecha todo un amor de cuento.

La energía va disminuyendo y los besos van recogiendo su efecto,
mas posar mis labios en los tuyos todavía puedo;
sentir tu respiración cerca de la mía logra seguridad en mis dudas perdidas
que se acogen en tu abrazo de bellas caricias y una hermosa sonrisa.

Un beso te puede transportar a un mundo perfecto
ofreciendo la plenitud a cambio solo de amor verdadero,
una mirada, un segundo de silencio, un acercamiento,
y sin nada de por medio surgirá entre labios un encuentro.

Si un beso es tan divinamente celestial
¿Por qué fijarse en el sexo de quienes se los dan sin problemas?
¿Por qué crear barreras cuando el sentimiento es tan intenso?
Yo simplemente apoyo quienes viven un beso sin importar el resto.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 11 de Diciembre de 2007

Divino Tormento

Una cuerda guinda del techo y al extremo mis manos atadas se encuentran;
viejo cuarto, luces bajas, vacío ensordecedor que congela mi calma.
Mis pies descalzos, mi cuerpo destapado y mi corazón acelerado
me preguntan ¿Qué es lo que ha pasado?

El miedo se alimenta del pánico que corre por mis venas
cuando unas manos bordean mi silueta completa;
de pronto todo a mi lado oscurece tras haberme puesto una venda,
y tú comienzas un juego donde yo soy tu muñeca.

Muerdes mis labios, lames mi cuello y me dices al oído hoy en ti entro;
chupas mis senos mientras tus manos llevas a mi cueva de fuego.
Excitas mi cuerpo y pensar en lo debido ya no puedo,
ahora solo soy cómplice de un desconocido que me quema por dentro.

Mientras te aferras a mis glúteos, tu boca deslizas por mi vientre
y mis labios mojados ya están esperando a que me penetres.
Me llevas a los mil orgasmos tomando mi clítoris con tus dientes
e introduces varios dedos en mi vagina caliente.

Desatas mis manos y las pones en tu cuello buscando que me sostenga,
y me alzas cual esperanza que sostiene a su ángel muerto;
me llevas a una nube elevándome hasta el cielo,
uniendo nuestras almas con besos, caricias, mordiscos y sexo.

Llevas suavemente mis manos de tu pecho a tu pene,
manipulando y siendo dueña del éxtasis que te lleva;
nuestras ganas de tenernos por completo no aguantan este divino tormento
y sucumbiendo ante el deseo abres mis piernas y me penetras muy adentro.

Te acercas a mi oído y me preguntas suavemente
con voz distorsionada, si acaso me encuentro demente;
como amante que se oculta en el viento, estas presente,
pues mi ser nunca con un hombre desconocido se uniría fácilmente.
Debo decirte que tu aroma te delató desde el inicio, aún sin verte.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 7 de Noviembre de 2007

Manipulaciones Mitológicas

En el Olimpo, desprecios sustentados sufren las Diosas
por deseos titiriteros de sus magnánimos esposos;
mientras las miradas frustradas se muestran calladas,
voces sin votos bajo los peplos, se hallan guardadas.

¡Hera! Diosa del matrimonio y divinidad suprema
aunque sus virtudes siempre queden por fuera.
En una nube de celos esta envuelta ella
teniendo que soportar que Tetis importante en la vida de Zeus sea,
obteniendo imposiciones y reclamos por pedir confianza de pareja.

¡Atenea! Diosa de las ciencias y de la sabiduría en la guerra;
surgida del cráneo de Zeus, adulta, formada completa.
Siempre vista como un guerrero por su varonil atuendo,
nunca vista con deseo por los aqueos, troyanos o fieles compañeros;
y bajo su armadura tuvo que esconder todos sus sentimientos.

¡Afrodita! Diosa del amor, del placer y la belleza,
muy buscada por los varones de esa época.
Provocaciones físicas dejaba como una estela
teniendo infinitas aventuras amorosas como consecuencia.
Un objeto sexual solo era considerada ésta.

Tres Diosas marcadas por manipulaciones permitidas,
la Mitología Griega así nos lo indica;
lo que no comprendo es porque aún en estos días
innumerables mujeres y chicas
permiten a hombres decidir que hacer con sus vidas.


Ana Cristal Raposeiras Taboada
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ©

Este poema fue creado: 24 de Octubre de 2007

No es un problema, es un SER

Caminando junto a la línea del tiempo
acciones contrarias es lo único que veo,
cuando al tratar de leer segundos muertos
encuentro historias diferentes por completo.

En un minuto...

Una madre se entrega al descanso eterno
cambiando su existencia por latidos de su pequeño;
un ultimo suspiro da esta joven al viento
muriendo felizmente para que se diera el nacimiento.

En una hora...

Una adolescente prefiere evitarse problemas
destruyendo su feto y algo más que eso;
intercambio de ilusiones, sueños y futuros sentimientos
por próximos años de remordimiento, culpa y sufrimiento.

En un día...

Miles de partos se hacen presentes en muchos seres
pero nada hay peor que la muerte de un inocente,
reacciona y saca el egoísmo de tu mente
pues no tiene culpa alguna el ser que llevas en tu vientre.

En una semana...

Tu conciencia pronuncia en tus sueños la palabra “ASESINA”
y no sabes si dar gracias a Dios o llorar todo el día
por el hecho de que te encuentres en estos momentos viva
gracias a que tu madre supo amarte y darte vida.


Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 23 de Septiembre de 2007

Te veo

Te escucho en el silencio profundo,
te escucho en el susurro oculto,
te escucho cuando con los labios sellados
pronuncias el amor en ti y en mí creado.

Te huelo en la almohada en que posas tus cabellos,
te huelo en la ropa que usas a cada hora,
te huelo cuando en las noches de pasión, locura y derroche
impregnas mi piel con tu aroma de amante joven.

Te siento en la brisa que me envuelve y me domina,
te siento en mis miedos como apoyo y fuerza,
te siento cuando a media noche me besas
dejando en mi boca marcas con sabor a gloria.

Te percibo en mis sueños y en mi mente,
te percibo en mi compañía, en ocasiones ausente,
te percibo cuando sin tocarme me tocas
y tus manos me moldean pura y sin incógnitas.

Te observo a oscuras en mi noche permanente,
te observo amplio e inmenso, como al agua y el viento,
te observo cuando sin mirarte te describo
gracias a mis otros cuatro sentidos.

Te escucho en perfecta armonía,
te huelo en aromas que envuelven mi vida,
te siento muy dentro de mi pecho,
te percibo mas allá de mis sentidos,
pero te observo tan solo en una pantalla de negro;
y si Dios me diera la dicha de obtener la vista
te vería de los mas bellos colores
así como los que tienen mi alegría.


Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 25 de Agosto de 2007

Celos sin medidas

¿Qué pasó con nuestro mundo creado?
La magia que de mí salía al leer tus versos
se puso en contra y ha destruido mi cuento
en donde tú eras el poeta y yo tu musa perfecta.

Seres se enredan en mis sueños diarios
e involucran comentarios originando cuestionarios,
al parecer la distancia esfumada aparece de la nada
formando trabas en las nubes de mis fantasías fracturadas.

Nunca supe si me amabas o si me adorabas
y sin permiso te incluí en mi mañana,
ahora siento que pequé por ser inocente
y bautizarte como mi príncipe sin consultar tu mente.

Me adoraste como tu amiga lejana
mientras yo te amaba sin importar la distancia.
Me gustaría un poco de atención de tu parte
a mis sentimientos que tanto te aclaman.

Sueño con leer un “TE AMO” tras varias líneas dedicadas
y poder cortar esa distancia que para mi es nada;
tantas fantasías enredan mi existir y complican mi vivir,
ya no se si es que eres real o la locura juega con mi cordura.

Se que tienes un eterno amor pasado
esclavo de tus errores y prisionero de tus imposibilidades,
pero ella debería estar solo como un recuerdo
y no como un fantasma a tu encuentro.

Tu amor se quedó en lo que pudo ser y no fue
y yo me quedo ahora solo como un tal vez,
disculpa mis celos cegadores de cariño
y guarda esta carta como muestra de que vales más que oro hasta en mi destino.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ©

Este poema fue creado: 7 de Agosto de 2007

Prohibido por ser familia

Siempre conmigo estuviste compartiendo nuestros reflejos
pues bien lo recuerdo unidas por un mismo hilo de alimento,
permanecimos suspendidas en agua dentro de una capa de sentimientos
para luego llenarnos de luz con seres a nuestro encuentro.

Perfectamente iguales nos consideraban el resto
cuando de lejos al vernos no notaban diferencias,
mas nuestros labios no guardaban el secreto
al delatar por completo nuestros pensamientos.

Opiniones contrarias, gustos separados, ideales distanciados
nos regían guiados por el destino
que celoso por nuestra divina copia externa
creaba diferencias en nuestras penumbras internas.

Que difícil es verte y no ser engañada por mis pupilas
pues a pesar de todo, mis rasgos físicos tu posees.
Si en silencio dejaras hablar tu cuerpo frente al mío
podría jugar conmigo misma sin chocar con tus sentidos.

Sin embargo hoy que en el vacío me encuentro,
no logro comprender que es lo que siento
y una serie de sentimientos prohibidos invaden mis deseos
al fijarte como pasión y no hermana de nacimiento.

Discúlpame si te asusto con éste sentimiento
pero realmente es lo que por ti siento,
al recordar las caricias inocentes de consuelo
como roces del viento que disfrutan mi cuerpo.

Al amarte, amo tu aspecto que tan solo el mío dibuja;
pero en eso no consiste lo que siento
pues son tus pensamientos antagónicos los que a ti me llevan
y originan el pecado de fijarme en mi propia hermana gemela.

Se muy bien que opinas lo contrario, siempre sucede así;
si en cuerpo y alma te anhelo tú huirás de mí.
Sin embargo noche a noche al oído te susurraré
mil palabras supremas que te harán estremecer.

Lo siento hermana, por haber confundido tu cariño
pero así son las cosas del destino,
tranquila que esto en secreto mantendré
para evitar problemas que lastimen tu ser.

Ana
Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 16 de Junio de 2007

lunes, 26 de abril de 2010

La misma de antes

Sentada frente a mi ventana logro ver como pasa mi vida
y tras par de lágrimas gemelas dibujo mi historia sin medidas
porque a pesar de que mi pasado se mantiene en su guarida
deseo retomarlo y revivir lo que llegué a ser en esos días.

Recuerdo exceso de sonrisas y gestos felices por doquier
y no puedo evitar querer volver a sentir ese gozo de niñez,
pues teniendo mil amores imposibles me sentía en estado de alegría,
no era necesario tenerlos conmigo, solo era dichosa con saber que existían.

Miraba a los chicos grandes con ese deseo noble de poder ser alguien en sus vidas,
luego de esperanzadas miradas les brindaba varias sonrisas
¿Qué importaba si era muy pequeña para entrar en sus rutinas?
Total, ya llegaría a ser como ellos y tener mi propia historia sin desdichas.

Algo de mi pasado concuerda con el presente que ahora vivo,
desde niña el amor era el tema que ocupaba mis sentidos
y el sentimiento que ocupaba mi corazón pequeñito;
siempre viví de y para el amor sin problemas ni piedras en mi camino.

Ahora todo son complicaciones hasta por las cosas más sencillas
y el amor, ya no me brinda alegrías, opaca mi alma y la hace fría,
teniendo un solo enamorado derramo mil lágrimas sobre líneas
pues mis celos y confusiones generan dolores de cabeza de manera seguida.

¿Cómo me volví tan complicada y preocupada por el resto?
Aún no lo se, pero trato de buscar la sencillez que dejé en el vaivén,
trato de conseguir fijar mis metas y no pensar solo en el querer
pues con “amor” no se paga un alquiler ni se come bien.

Solo mantendré un equilibrio entre lo que vale la pena y lo que necesito;
lo que esté de más no se mezclará en mi cuarto escondido
ni logrará ser parte de esos recuerdos que guardo en un cajón perdido.
Destruir mi vida por masoquismo no será el tren que escoja para mi destino.



Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 7 de Agosto de 2007

Al fin y al cabo, ya estoy sin vida

En el medio de la calle tirado estás,
te posaste en mi camino para algo indicar;
reflejas tan bellos colores que remordimientos no me han de dar
cuando te sostenga en mis manos, hermoso libro de cristal.

¡Qué extraño ver tus páginas vacías!
Pues yo imaginé vivencias perdidas entre líneas;
un frío aire desfila por tus bordes creadores de heridas
mientras mis pupilas afirman que ahí no existió vida.

De pronto algo iluminó tus hojas marchitas
y por cada segundo letras en ti se dormían,
narrando una historia al parecer con dos protagonistas
siendo yo una de ellos, siguiendo un destino futurista.

Realicé lo que a voz baja el libro me decía
para poder a mi amado encontrar enseguida;
pero noté que era el mismo recorrido de hace unos días
repitiendo escenas que a mi pasado ya pertenecían.

Te vi y pude comprender que algo nos deseaba unidos,
pero al querer abrazarte y hacerte parte de mi vida
como humo de esencia pasé a través de tu cuerpo
y ni una reacción observe, al parecer nada habías sentido.

No me ves, no me oyes, no me sientes. ¿Qué es lo que pasa?
Y empiezo a recordar lo ocurrido en un pasado;
ese día cuando te vi desde la otra avenida
tarde un poco en saber como actuaría.

Seguí caminando, no podía desperdiciar ni un segundo en tonterías,
sin embargo a media cuadra giré dejando de lado el “debería”
y al notar que estabas algo lejos de mi vista,
corrí sin percatarme de lo que me ocurriría.

Un carro golpeó mi cuerpo y de la vida me retiró enseguida.
Si tan solo le hubiera hecho caso a mis deseos y sentidos,
desde un principio cruzaría a abrazarlo y no seguiría como lo hice;
ya es tarde, no puedo cambiar lo ocurrido.
A pesar de hacer esta vez todo de forma correcta,
al fin y al cabo, YA ESTOY SIN VIDA.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 24 de Julio de 2007

Detrás del espejo

Yo pertenezco al mundo, solo esto sé gracias a mi sufrimiento;
se han encargado de volverme nada, de convertirme en un espectro,
vienen, pasan, me rozan, me tumban humillando mi contexto
y ni preocuparse deciden, pues sería demasiado esfuerzo para ellos.

El viento juega con mi cuerpo y dentro de mí posa sus deseos
de poder mantenerse en forma humana por un largo tiempo;
¿Pero de algo le sirve habitar el vacío? Yo por mi parte no lo creo,
y sigo caminando en busca de algo en donde pueda observar mi cuerpo.

Miro reflejos pero el más acogedor sería el de un espejo;
me poso frente a él esperando una respuesta
que sin rodeos a mi vista no llega
y se abren unas puertas que me llevan al otro lado del planeta.

Aquí todos me idolatran con tal fervor,
y a mis deseos en rueda se ofrecen como sirvientes
que me siento desbordada y en extremo agobiada
atrayendo mil miradas hasta en mis sueños de cama.

Nunca imaginé que existieran dos mundos antagónicos
y mucho menos pensé que incómoda me sentiría por ser llamativa;
solo quería sentir el calor de un ser amado,
y encontré fue el ahogo de personas que mi nombre gritaron.

Frente al espejo soy una, detrás de él soy otra
y con ninguna de las dos me siento cómoda;
por eso al intentar regresar me quedaré en el medio
entre la nada y el todo, en equilibrio y sin lamentos.

En ese proceso perdí mi cuerpo dejando solo mi esencia,
y en esperanza todo mi ser se ha vuelto;
ahora viajo de sentimiento en sentimiento
y de persona en persona formando parte de ellos.

Soy “sueños”, esos por los que cada individuo lucha
y me encuentro dentro de ti, esperando poder ser realizado;
te pido no me olvides, pues dejarme morir sería,
desperdiciar todo una vida sin fantasías.


Ana Cristal Raposeiras Taboada
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ©

Este poema fue creado: 12 de Julio de 2007

Amor de manicomio

Estoy donde quiero estar, al fin a tu castillo llegué
increíble es pensar que dibujos de mi mente vuelan por doquier;
todo surge sigilosamente, todo ocurre con divina cautela
estar hoy a tu lado es una historia perfecta.

Ahí te encuentras, mi poeta, me aproximo con tres pasos desiertos,
tomas mi mano y me guías iluminando la oscuridad inmensa,
acaricias mi rostro convirtiéndome en parte de tu ser
llevándome con cada beso al éxtasis del querer.

Pero algo rasga mi plenitud alterando mis sentidos,
no es del todo como lo soñé pues tu andas algo distraído,
no tomas mi mano con delicadeza y mucho menos pruebas mi aroma;
solo cierro mis ojos, ¿Qué veo ahora? Todo empieza y se forma una nueva historia.

Ahí te encuentras, mi poeta, ahora tú te aproximas sin pensar ni sentir,
tomas mi mano y me guías creando camino en la maleza,
acaricias mi boca convirtiéndome en parte de tu ser
llevándome con cada abrazo al éxtasis del querer.

De nuevo me encuentro incómoda con tu manera de actuar,
sigue siendo un sueño de hadas incompleto y falto de esencia;
me besas sin tocar mi boca solo saciando tus ganas de “sentir”,
vuelvo a cerrar mis ojos y empieza la historia otra vez.

Ahí te encuentras poeta, ambos distantes separados por pasos neutros,
simplemente me observas y tratas a través de la mirada de llevarme a tu mundo,
me acoges con tu aliento que hacia mi llega como parte del viento
y tratas sin palabras de expresarme tus sentimientos.

El frío al rededor de mi corazón me dejó sin sentidos
y pude comprender que lo creado estaba fallido;
no es lo que deseo ni en lo más mínimo
intento cerrar mis ojos pero algo se interpone en el camino.

Ya la historia no comienza nuevamente pues a esos seres ya les toca cortar mi mente,
ellos solo llegan a inyectar mis venas, destruyendo mi escenario perfecto,
dicen y deambulan que mi castillo está lleno de locos y yo a ellos pertenezco;
¿Acaso no me pueden dejar en paz? Mi poeta espera un nuevo inicio.

No te ven amado mío, no ven tu precioso traje de caballero mundano;
a mi no me importa mucho eso, pues a ellos yo realmente tampoco veo
mejor dejaré que la inyección pierda su efecto
para llegar otra vez a tu encuentro.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ©

Este poema fue creado: 3 de Julio de 2007

Una escena casual

Ahí estaba ella, esa mujer nerviosa,
largos y rápidos pasos daba una y otra vez más;
gota tras gota deslizan por su frente
cada una como señal de los problemas que tiene.

Miradas rápidas con movimientos impulsivos,
sus manos pasaba frenéticamente por su rostro
restregando una serie de ideas sin sentido,
preparándose para una solución que llegaría al olvido.

Inquietamente ella esperaba la salvación de sus desdichas
pensando sin analizar y actuando sin medidas
observaba el escenario pero poco interés le ponía
no le importaba el resto y mucho menos su propia vida.

Un sonido indicó la llegada del fin de sus días
pero aquel medio de transporte a mi nada por ahora me haría;
poco a poco y segundo a segundo se fue aproximando,
poco a poco y segundo a segundo todo se fue empeorando.

El corazón agitado le quitó capacidad de raciocinio,
temblando su cuerpo está, el pánico ya invadió sus sentidos;
pasos largos, miradas inquietantes, taquicardia,
impulsos que van y vienen sin control sobre sí misma.

Ya se agota el tiempo y rápido debe actuar.
Dando unos pasos hacia atrás y con una lágrima que desliza por su mejilla
toma una completa respiración y un último recuerdo,
con un brinco se lanza frente al metro y sin medidas.

Las imágenes que ahora veo ocultadas por mi padre son
y solo impresiones del resto a mis oídos llegan;
inmóvil y sin aliento quedé yo
pues minutos antes del suceso en mi mente pude todo verlo.

No comprendo por qué lo hizo, según dicen inundada en problemas debía estar,
pero ¿Qué valor cobarde tuvo al un futuro cerrarse sin razonar?
solo por lo que los demás en su vida no pudieron lograr;
si supiera que por mi parte la reconstruiría sin pensar
pues no me hicieron falta hechos para notar su verdad.

Luego de tantos años, en el mismo escenario me encuentro
pensando en todas esas cosas que un día logré presenciar.
Como negarle a la vida lo casual que es
pues ahora me encuentro yo en la misma situación.

La historia comienza nuevamente siendo yo la protagonista,
noto a mi lado una pequeña jovencita que a voz baja repite
mirándome a los ojos y sin siquiera voltear
los versos que un día logré yo armar:

Ahí estaba ella, esa mujer nerviosa,
largos y rápidos pasos daba una y otra vez más,
gota tras gota deslizan por su frente
cada una como señal de los problemas que tiene...


Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 10 de Junio de 2007

Querido Amigo

Amigo mío y ser tan especial aquí estoy plasmando mi verdad;
sabes que siempre escribo y jamás dejaré de comentar
bellos versos de alegría, amor, deseo y tranquilidad
los cuales a veces uno con dolor, melancolía y malestar,
pero hoy a ti me refiero y para ti he de hablar.

Te conocí un día cualquiera como todo los demás
no esperaba si no un aliento y unas palabras de sinceridad
pero encontré más que eso, encontré a un ser espectacular
que con misterio y ternura mis pensamientos logró conquistar
e impresionantemente en mi corazón tú llegaste para quedar.

El martes fue un día terrible y entre llantos y desdichas
solo tu nombre gritaba al cielo suplicando tu presencia,
pero no apareciste y desolada quedé todo el día;
no fue hasta el ocaso siguiente cuando contigo pude hablar
y entonces me sorprendiste, a mí un poema dedicar.

Comprendí que no importa si a diario contigo puedo hablar
pues tu presencia me acompaña hasta en los sueños de intimidad,
aunque no te pueda observar y demostrar mis rasgos emotivos
se que a todos lados vas conmigo y que dentro de mí permanecerás.
Solo kilómetros nos separan para un abrazo poderte dar.


Te estoy queriendo demasiado, tal ves más de lo normal
eso me aterra un poco pues herida podría quedar
no porque me hagas daño sino porque de ti me puedo enamorar
y ¿Cómo haría luego para a través de mis besos demostrarte mi amar?
Si kilómetros de distancia entre nosotros nos han de separar.

Pero si eso ocurre no ataré mis sentimientos
y a través de palabras y versos profundamente te amaré;
querido amigo te quiero, te quiero más que a mi ser.
Si de algo seguro quieres estar, solo debes dejarte llevar
y siempre saber que yo a tu lado permaneceré.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ©

Este poema fue creado: 8 de Junio de 2007

viernes, 23 de abril de 2010

Agobiante rutina

5:45 am suena el pitido obstinante para despertar
tal vez cinco o diez minutos más no han de hacer mal,
luego de varios intentos me paro sin vacilar
pues se me puede hacer tarde y tráfico llegaré a encontrar.

Apurada y desarreglada por fin asistir al trabajo logré
y antes de abrir la puerta necesitaré un breve suspiro,
porque al otro lado de la pared a mi jefe encontraré
para lidiar frente a él con reclamos, excusas, regaños y gritos.

Luego de ocho horas de trabajo, ajetreo y mucho estrés, un descanso tomo,
mientras sentada cuadro como el día terminar en un asiento del auto;
rápido recuerdo mi siguiente actividad en la que saldré muy cansada
pues mi rutina en el gimnasio no es nada calmada.

Al fin en casa me encuentro, cerrar los ojos sería perfecto
más guardaré este deseo hasta que pueda mi día culminar
y me enfocaré en el baño que rápidamente me tengo que dar
para luego en la PC mis correos poder ojear.

Directo a la cama voy ya aturdida por lo que me espera al siguiente día
aunque pensándolo bien creo haber oído decir algo a la almohada
con susurros conjuraba a la sábana y ésta me mantenía apresada
me di cuenta de eso tarde pues ya son las diez de la mañana.

Que tristeza no poder hoy ir al trabajo, que tristeza el faltar
pero...¡Que bien se siente! Disfrutar de un buen descansar;
espero no me boten pues problemas a mi mente tendría que agregar
y optaría por unas vacaciones antes de tener que a mi jefe rogar.

Hoy le dedicaré tiempo a mi mente, a mi cuerpo y a mi bienestar;
no tengo grandes planes, el objetivo es nada hacer,
quedarme en mi casa tal vez viendo la T.V mucho no me ayudaría
prefiero mantenerme tendida cómodamente en mi colchón
gritando a los cuatro vientos: Estoy harta de la rutina.


Ana Cristal Raposeiras Taboada
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ©
Este poema fue creado: 8 de Junio de 2007

¿Qué es lo que pasa?


Me siento tan inundada en mis propias lágrimas
que aún la superficie no puedo ver;
siento culpa tanto de mis actos como el de los demás
y si bien la mayoría de estos originados por mi no han sido
logran que con la depresión conviva yo.
Solo puedo preguntar ¿Qué de mal hice?.

Que no se trata de mal, que solo ocurre y ya
dicen las personas que sin involucrar su alma ahí están.
Si sintieran las espinas clavadas en sus sueños
serían una presa más de mi mismo mal
que frustra y desalma sin siquiera preguntar.

Las imágenes esperanzadas de un futuro perfecto
ya nunca más en mi presente se hallarán;
que vacío se siente luchar por sueños quebrados
pues ya las ganas enfermas están
y en reposo se encuentran en peligro de quedar.

Un motivo es lo que espero, aunque se, no ha de llegar
¿Cómo lidiar con alguien cuando sola con tu alma estás?
y sigo sintiendo, sigo con el esperar de que un día
abra mis brillantes ojos para al amanecer presenciar
y poder decir entonces: por fin, este sueño en pasado se quedará.

Solo quiero descansar, pido tiempo y tranquilidad
llegaré a mi apartamento y en el piso tendida caeré;
versos de gloria ahora haré a las almas sin pena alguna,
como ángel viviré el resto de la historia
ofreciendo a lo divino mi ser en calma eterna
para entonces poder al viento pertenecer.


Ana Cristal Raposeiras Taboada
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ©
Este poema fue creado: 6 de Junio de 2007

Deseo sobra en la piel

Natural tendida en mi colchón
sin vestimenta o tela alguna que me cubra
solo observo imágenes en la pared,
rostros del arte sin valor alguno.

Por un segundo logras captar mi atención;
siento tu presencia acercarse poco a poco,
a oscuras y acompañada de un silencio ensordecedor
voy convirtiéndome en tu obra cual creación de escultor.

Con tus manos vas siguiendo mi figura.
Eres guiado por tus deseos de llevarme a la gloria;
yo doncella y tú cual caballero de este castillo
me recoges en tus brazos y me acoges en ti muy adentro.

Tu boca me va comiendo poco a poco,
tus besos prueban mi ser mientras me haces estremecer;
tus manos se apropian de mi cuerpo
y yo a la vez te entrego caricias de miel.

Me haces sentir más allá de lo normal,
más allá de lo posible y de lo racional;
me elevas al firmamento y me entregas tu destino
al formar conmigo un eterno amar.

A tu lado soy mujer, soy verdad y plenitud,
a mi lado eres el ser más deseado en mi corazón.
Nunca cambies tus caricias por orgullo o deshonor
pues sabes que en mi tienes todo para llenar tu ser.

Quiéreme continuo, quiéreme una y otra vez,
sabes que sin ti no vivo, tú mi energía eres.
Tócame por última vez y hazme sentir mujer
que luego de obtener el mundo muerta caeré.

Lo más doloroso no es dejarte ir
sino saber que te tuve y que te amé
pues no se puede querer lo que no se ha conocido
pero olvidar lo ya vivido eso nunca podrá ser.

Espero guardes estas letras en tu almohada
y ahí noche a noche me puedas leer,
sabes bien, que sin mi amor será imposible
que tu vuelvas a nacer.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ©
Este poema fue creado: 6 de Junio de 2007

En tus sueños te amaré

Tan distante estás de mí
cantidad de horas me separan de ti,
testigo omnisciente tú eres Tierra
del destino que nos espera.

Yo me expreso en las penumbras.
Soy compañera emotiva del mar
y tras los cristalinos diamantes
permanezco sin comentar.

Soy lo siempre presente
y lo que siempre estará.
¿Te imaginas una noche sin luna?
Eso nunca ha de pasar.

Tú eres resplandor y brillo,
al descubierto siempre estás;
tratas como una madre
de cubrir con tu calidez a los demás.

A veces como acto de inconsciencia
o tal vez como destino ya formado
dejas huellas en los seres
que tratas tan a diario.

Comentan que somos contrarios,
dicen que nuestro trato imposible será,
aseguran que somos antónimos y
mencionan que donde yo estoy tú no estás.

Es muy cierto lo que dicen
pues lo que yo soy tú nunca serás;
pero... ¿Acaso importa eso?
Lo que importa es el amar.

Tú serás mi despertar,
yo tus sueños ocultos seré,
tú serás la luz que me guíe
y yo la sombra que te espíe.

Nuestras presencias juntas nunca estarán
sin embargo en el alma, compañía nos hemos de dar;
no necesito tu cuerpo para expresar mi verdad
solo necesito tu aroma de mujer para despertar mi amar.
En deseos me convertiré y en tus sueños entraré
para en tu mente y en tus instintos
poder sentir todo tu ser.


Ana Cristal Raposeiras Taboada
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ©
Este poema fue creado: 5 de Junio de 2007

Diosa de mi amar

Estoy ahí, a tu lado.
Tus ojos cerrados
te inundan de penumbras,
te llenan de paz.

Te siento suavemente y
mientras erizada está mi piel,
mis crecidos deseos
te elevan en un vaivén.

Tus gloriosas fuentes de vida
me alimentan día a día
en las noches de vigilia
entregando al viento tus caricias.

Sin materia que te envuelva
tendida inmóvil estás;
desnuda a la voz del silencio,
diosa a mi mirar.

Desearía poder amarte,
poder sentirte una vez más,
poder a la luna y al cielo
demostrar mi verdad.

Más solo son palabras
mi existencia no está,
solo está este sentimiento
que me ata a mi sed de amar.

Algún día en lo inevitable
mi presencia estará
y tu boca con la mía
perdida en plenitud se encontrará.

Diosa de mi vida,
belleza de único ser:
solo contigo permanezco,
solo contigo permaneceré.
Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 4 de Junio de 2007

Nerds

Dicen que somos extraños,
alejados de nuestras vidas están.
Críticas que vuelan en nuestras mentes,
indiferencias que al alma llegan ya.

Ideas recreativas tienen ellos,
ideas futuristas planteamos nosotros;
vacíos permanecen pues no entienden
la esencia de la vida no es creerse sino ser.

No comprenden lo que en realidad somos;
más que libros, inteligencia, lentes amplios,
apariencia añejada, viejas costumbres,
días rutinarios y vidas reprimidas.

Existe conexión a través de las pupilas,
magia en las tardes de alegría,
pasión cuando cuerpo a cuerpo
expresamos nuestros deseos.

No saben como nos amamos
ni como sentimos un solo latir.
Besos que son más que eso,
mil sensaciones expresadas en versos.

Pobres almas comunes
que no saben lo que es el existir:
invisibles seguiremos amándonos
es lo único que vale para el vivir.


Ana Cristal Raposeiras Taboada
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ©
Este poema fue creado: 3 de Junio de 2007

¿Es suficiente con amar?

Creí que con amarte lo lograría todo;
te ame, te considere mi ser,
aún lo sigo considerando;
pero cuando llegué al punto exacto
el resto creo un hoyo.

Me vacié, palabras bellas alejadas están,
no comprendo la incomprensión de los demás.
Me asfixia el ser solamente yo;
tan solo me di cuenta que no basta,
no basta el tú y yo, no basta lo necesario.

Quiero un resto que me anime;
solo amor no es mi ser.
Palabras, opinión, aplausos y alegría
podrían facilitar mi día a día.
Deseo que solo en letras se expresar.

Ser notada forma parte del relleno
¿Eso opinas tú?
tristes ideas mías, pues
en realidad para vivir en el cielo
solo se necesita amor, solo tú y yo;
quisiera pensar así, pero
¿Quien me ayuda a mí?
alguien que lo demuestre y unida a él permaneceré.

Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 2 de Junio de 2007

Heridas Permanentes

Camino sin rumbo fijo
tú me has dejado en el abismo
como aire me siento
libre buscando sustento.

Que satisfactorio sería
poder revivir lo que un día
tan poco valor poseía,
¡increíble factor de vida!.

Ahora me lleno de recuerdos;
pasado que aún presente te encuentro
ayuda es lo que pido
pobre alma que en mi habita.

No encuentro equilibrio,
mis sentimientos ya se han ido;
grandes vivencias secas,
heridas permanentes solo reinan.

Aunque alejado estés de por vida
permanecerás en mi guarida
lo ocurrido te distancia, lo posible te acerca
entre tu corazón y tu cama
existe lo olvidado, existe
lo que en mis sueños jamás será recordado.
Ana Cristal Raposeiras Taboada
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Este poema fue creado: 2 de Junio de 2007